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Blockchain y Smart Contracts: Una nueva manera de hacer transacciones

COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN ACADÉMICA[1]

Equipo de Derecho Mercantil


 

  1. Introducción

El contrato según el Código Civil, se define como «el acuerdo de dos o más partes para crear, regular, modificar o extinguir una relación jurídica patrimonial» (Art. 1351 C.C.). De esta forma, su función principal es permitir  la realización de transacciones y el establecimiento de obligaciones, pues como se expresa en el mismo Código, «los contratos son obligatorios, en cuanto se haya expresado en ellos» (Art. 1361 C.C.). En dicho sentido, una vez celebrado el contrato, no se puede volver atrás en su decisión (por supuesto, siempre y cuando no haya ningún vicio de la voluntad).

No obstante, surge un problema práctico en cuanto a cómo garantizar el cumplimiento efectivo de los contratos. Es en este punto donde el derecho surge como la disciplina encargada de garantizar su cumplimiento y obligar a los deudores a pagar sus deudas. Pero por más que se quiera, los contratos nunca serán cumplidos en la totalidad de los casos, ya que, al menos bajo el sistema actual es imposible asegurar una completa seguridad jurídica

Afortunadamente, en las últimas décadas, el mundo ha experimentado cambios tecnológicos significativos, a tal punto que algunos incluso hablan de una cuarta revolución industrial, también conocida como la revolución digital. Uno de los cambios más prometedores es el proporcionado por las Blockchain, ya que este sistema de información permite la implementación de los Smart Contracts. Es posible que el lector se pregunte qué es una Blockchain, qué es un Smart Contract y cuáles son las diferencias entre este y un contrato convencional. En este artículo, trataremos de responder estas interrogantes.

2. Blockchain: concepto y funcionamiento

Siendo así, uno podría preguntarse qué es el Blockchain. Según Andrei Boar, en su libro Descubriendo el Bitcoin (2018) «el Blockchain es una base de datos capaz de registrar cualquier tipo de operación global a través de internet entre dos personas sin ningún tercero intermediario». Es por ello que se podría decir que el Blockchain funciona como un libro de contabilidad que permite registrar y verificar transacciones sin necesidad de intermediarios (Berenguer, 2017). De esta manera, el gran diferencial de esta base de datos es que está distribuida (Boar, 2018).

Para entender el funcionamiento del Blockchain, es necesario distinguir entre tres tipos de bases de datos distintas: la centralizada, la descentralizada y la distribuida. Respecto a la base de datos centralizada, toda la información se sustenta en un solo nodo, que actúa como el centro donde se almacena la información. De esta forma, solo haría falta cambiar la información del centro para que todo el resto de información sea cambiada. Un ejemplo de ello sería el caso de nuestros registros públicos.

En la base de datos descentralizada, hay un grupo de nodos conectados y dependientes entre sí. Cada uno de estos nodos tienen su propio grupo de nodos conectados a ellos. Por lo que, en este caso, para cambiar la información, se requiere modificar la información de todos los nodos «principales», por así decirlo. Esto supone un mayor nivel de dificultad en comparación con la base de datos centralizada.

Finalmente, en la base de datos distribuida, todos los nodos del sistema están conectados entre sí. De esta forma, para que se pueda cambiar cualquier información sería necesario cambiar la información de todos los nodos. Por lo que, cuantos más nodos haya en el sistema, mayor será el nivel de dificultad, dado que en una base de datos Blockchain existen miles, si no es millones, de nodos distintos, resulta prácticamente imposible que se pueda realizar cualquier cambio en la información registrada anteriormente.

De esta forma, funciona como una red de nodos que validan y registran de forma consensuada cada transacción en bloques encadenados,. Esta característica garantiza que la información contenida en el Blockchain no puede ser alterada o manipulada de forma fraudulenta (Dolader, Bel y Muñoz, 2018).

Para ilustrar su funcionamiento, supongamos que A transfiere una criptomoneda a B y luego A quiere revertir la transacción, aprovechando su conocimiento en programación para intentar cambiar los valores transferidos. Sin embargo, si A modificara la información de un nodo en la base de datos Blockchain, los otros nodos lo detectarán y corregirán automáticamente. Esto imposibilitaba que A lleve a cabo el fraude, ya que entre los nodos garantiza la integridad de la información registrada en el Blockchain.

3. Smart contracts: concepto y funcionamiento

A diferencia del pensamiento popular, los Blockchain no se limitan únicamente al ámbito de las criptomonedas, sino que también se ha convertido en una herramienta clave para la digitalización de procesos y servicios en diversos campos. Puesto que, entre sus aplicaciones se encuentran la gestión de identidades digitales, la trazabilidad de productos, la gestión de derechos de propiedad intelectual o la ejecución de contratos inteligentes (Marín, 2022).

El concepto de Smart Contract, acuñado por Nick Szabo, se refiere a contratos que se ejecutan automáticamente cuando se cumple los términos acordados, los cuales están escritos directamente en un código, o sea, fueron programados.

Ahora bien, ¿cómo el Blockchain puede ser utilizado para la realización de contratos inteligentes? En dicho sentido, si bien el Bitcoin puede ser utilizado para este cometido, Ethereum se presenta como un sistema de Blockchain más adecuado.

Ethereum permite a los usuarios programar y crear sus propias normas mediante aplicaciones dentro de la Blockchain. Esto permite programar la transferencia de propiedad (ya sea de criptomonedas, bienes digitales o hasta derechos sobre bienes materiales) y la forma en la que se realizan las transacciones[2] (Buterin, 2014). De esta forma, los Smart Contracts funcionan como cajas que contienen valor y que solo se desbloquean si ciertas condiciones son cumplidas (Buterin, 2014). Por lo que, podríamos entenderlos como proposiciones lógicas. Ejemplo: el contrato tendría X condiciones para ser cumplido y, una vez cumplidas, se produce la consecuencia Y.

4. Ventajas de su aplicación frente a los contratos tradicionales

El Blockchain y los Smart Contracts son parte de una tecnología revolucionaria que ofrece diversas ventajas en comparación con los contratos tradicionales, en respuesta a la constante evolución de la sociedad. Estas ventajas se pueden resumir en tres aspectos principales: (I) Automatización de procesos, (II) mayor seguridad jurídica y, como consecuencia de los dos anteriores, (III) una mayor emancipación del derecho.

Según Monsante, Novoa y Quintanilla (2021), los Smart Contracts permiten la automatización de procesos, eliminando la necesidad de intermediarios y  reduciendo el tiempo y los costos asociados con las transacciones. Además, Fetiask (2020) afirma que al eliminar la necesidad de intermediarios, naturalmente se incurrirán en menos costos.

Respecto a la automatización de procesos, los contratos tradicionales requieren ser ejecutados una vez aceptados, esto implica esperar que la contraparte cumpla su parte y en caso de incumplimiento, recurrir a procesos judiciales que generan mayores gastos debido a la condición natural de incertidumbre que vivimos en el mundo. Por otro lado, los Smart Contracts son ejecutados automáticamente una vez cumplidas las condiciones predeterminadas en el contrato, de manera que se evitan todos esos problemas prácticos (tanto de la necesidad de intermediarios, como la de incurrir en costos).

En dicho sentido, en términos de seguridad jurídica, el Blockchain brinda mayor transparencia y seguridad en las transacciones, ya que cada transacción queda registrada y almacenada en una base de datos, lo que impide que la información pueda ser alterada o eliminada (Padilla 2019). De esta forma, los Smart Contracts brindan una mayor seguridad que la que brindan los registros públicos. Mientras este puede llegar a tener errores humanos o casos de corrupción, aquél es corregido por varios nodos en caso tanto de bugs (errores) como de intentos de modificación (fraude).

Finalmente, debido a las dos ventajas anteriores se puede decir que los usuarios de los Smart Contracts tienen una menor necesidad de acudir al derecho. Recordemos en un mundo perfecto, donde las personas siempre cumpliesen sus obligaciones, el derecho no tendría (al menos en ese aspecto) razón de ser. Los Smart Contracts tratan de imitar esas condiciones, si bien tal vez no será en todos los casos, sí sería en la gran mayoría. Se podría decir, por lo tanto, que en un hipotético caso que se masifique el uso de los Smart Contracts, el Derecho de las Obligaciones perdería su relevancia y actuaría excepcionalmente.

5. Conclusión

De esta forma, se ha llegado a tener una mejor comprensión acerca del funcionamiento de los Blockchain. Estos sistemas innovadores se basan en una red descentralizada de nodos interdependientes y distribuidos. Esta arquitectura asegura que cualquier modificación de información en la base de datos requiere consenso de los nodos participantes, garantizando así la integridad y confiabilidad de los datos almacenados. Es importante destacar que esta característica única de los Blockchain establece una barrera infranqueable de la información

Luego se vió como se ha descubierto el papel fundamental del Blockchain en el ámbito de los Smart Contracts. Estos contratos inteligentes permiten la automatización de acuerdos y transacciones, operando como proposiciones lógicas en las que las consecuencias programadas se desencadenan una vez que se cumplan los requisitos predefinidos. Gracias a la capacidad de los Blockchain de ejecutar automáticamente estos contratos, se eliminan intermediarios innecesarios y se agilizan los procesos, lo que conlleva una reducción significativa de costos y una mayor eficiencia en las transacciones comerciales.

Finalmente, hemos examinado las ventajas sustanciales que los Smart Contracts ofrecen en comparación con los contratos tradicionales. Una de las primeras ventajas que se destaca es la automatización del proceso, que elimina la necesidad de intermediarios y reduce los gastos asociados. Además, los Smart Contracts brindan una mayor seguridad jurídica, ya que la información se almacena y verifica en los diferentes nodos de la red, evitando alteraciones no consensuadas y asegurando la integridad de los registros. En este sentido, se produce una emancipación del derecho, ya que los Smart Contracts eliminan la necesidad de intervención legal para hacer cumplir los acuerdos, brindando una mayor autonomía y agilidad en la ejecución de los contratos.

Por tanto, los Blockchain y los Smart Contracts representan una revolución en el ámbito contractual. Su funcionamiento descentralizado y seguro, combinado con la automatización y la mayor seguridad jurídica que brindan, suponen una clara ventaja sobre los contratos tradicionales. Estas innovaciones tecnológicas abren nuevas oportunidades para agilizar los procesos comerciales, reducir costos y mejorar la confiabilidad en las transacciones, sentando las bases para un futuro más eficiente y seguro en el ámbito contractual.

[1] Autores de la editorial: Dayeli Beltrán y Joao Simões

[2] También se menciona que pueden programar las funciones del estado de transición, pero ya que nos es un concepto que hemos utilizado, entonces lo hemos omitido.


 

BIBLIOGRAFÍA

Berenguer J. (2017). Blockchain, la tecnología que está en boca de todos [Blog post].

Boar, A. B. (2018). Descubriendo el Bitcoin: Cómo funciona, cómo comprar, invertir, desinvertir. Profit Editorial.

Buterin, V. (2014). A next-generation smart contract and decentralized application platform. white paper, 3(37), 2-1.

Dolader Retamal, C., Bel Roig, J., & Muñoz Tapia, J. L. (2017). La blockchain: fundamentos, aplicaciones y relación con otras tecnologías disruptivas. Economía industrial, 405, 33-40.

Fetsyak, I. (2020). Contratos inteligentes: Análisis jurídico desde el marco legal español. Revista electrónica de Derecho de la Universidad de La Rioja, REDUR, (18), 197-236.

Marín, C. (2022) Tecnología Blockchain: Origen, funcionamiento y usos. Universidad Zaragoza.

Monsante Moy, I., Novoa Suárez, A., & Quintanilla Gutiérrez, A. (2021). Smart contracts como solución eficiente a los nuevos problemas del consumidor en el e-commerce. THEMIS: Revista de Derecho, (79), 373-392.

Padilla Sánchez, J. A. (2020). Blockchain y contratos inteligentes: Aproximación a sus problemáticas y retos jurídicos. Revista de Derecho Privado, (39), 175-201.

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